Sanitat Universal: un motiu pel qual C’s no pot ser d’esquerres.

Avui Alfonso Alonso, ex-portaveu del Partit Popular al Congreso de los Diputados i actual titular de la cartera de Sanitat (Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, per a més inri) anuncia, hi ha qui malpensa i diu que per motius electoralistes, que tiraran enrere la reforma duta a terme per Ana Mato per la qual els “immigrants sense papers” perdien la targeta sanitària i només podien ser atesos al servei d’urgències, durant l’embaràs, part i post-part, menors d’edat i per qualsevol problema que repercuteixi a la salut pública. Quan dic que la tiren enrere no vull dir que recuperin la targeta sanitària, sinó que rebran un “document”, qui ho sol·liciti i dugui més d’un cert temps –encara per especificar-, amb el qual podran ser atesos als centres d’atenció primària (CAP, els ambulatoris de sempre) desencallant, així, les urgències. Més informació aquí.

L’anunciament del senyor Alonso em serveix, tot i que a priori no sembla que hi tingui relació, per a fer una petita valoració sobre Ciutadans. Per a mi tiren més a la dreta que a l’esquerra, ara us ho explico.

Deixem les coses ben clares des d’un bon principi: a la política catalana, tradicionalment, hi ha dos eixos a través dels quals es posiciones els partits polítics. Aquests dos eixos són el clàssic esquerra-dreta i el nacionalisme perifèric-nacionalisme central. Dins de la ciència política es coneixen com a clivelles.

El partit de l’Albert Rivera sempre ha jugat a la indefinició en el primer d’aquests eixos, l’esquerra-dreta, però s’ha posicionat de forma inequívoca en l’eix nacional: són espanyols, reclamen la unitat d’Espanya (aquí la resposta que donà al cafre del delegat del Govern a Andalusia) i volen eliminar la immersió lingüística. Si es fa amb respecte i no viola cap llei, qualsevol posicionament és defensable en democràcia.

Ara bé, tot i que es defineixin com a “ni de dretes ni d’esquerres”, molts som els que ens preguntem si realment són més de dretes o d’esquerres. Antonio Roldán Monés, analista sobre economia política i finances a Espanya i Portugal a Eurasia Group, analitzant tres propostes econòmiques del programa de Ciutadans comparades amb altres tres de Podemos afirmava a El País que Ciutadans era més d’esquerres que de dretes. Aquí ho teniu.

Crec que pot sonar una mica purità, i que potser sóc inclús més papista que el papa, però que algú em situí Ciutadans més a l’esquerra que a la dreta m’ofèn. No perquè tingui cap odi especial cap a aquesta formació. De fet el seu líder és un dels més preparats del panorama polític actual, dels més actius a les xarxes i dels més visibles a televisió, coses que trobo positives. Tampoc perquè busqui la puresa de l’esquerra: m’agrada pensar que sóc pragmàtic.

Per a mi, allò que per a l’Antonio fa que la formació d’en Rivera sigui d’esquerres queda invalidat totalment per algunes de les seves accions. Parlo en concret de la negativa d’aquests a derogar les reformes sanitàries dutes a terme pel PP, per tal de restaurar l’antiga Sanitat Universal, un cop la formació conservadora perdi el govern. Ciutadans s’hi oposa (aquí i aquí) i és quelcom incomprensible des d’una òptica esquerranosa.

Es paguen impostos per a que tothom, aquells que no tenen recursos inclosos, puguin accedir a una sèrie de bens que entenem com a bàsics. Excloure a algú de l’atenció sanitària per no tenir una situació legal regularitzada al país és quelcom cruel. És discriminació, sense matisos, a un col·lectiu que ja ho té més complicat que la resta, deguda a la seva situació legal. Discriminar és quelcom que no acaba d’encaixar del tot bé amb els suposats valors d’esquerres.

El motiu de Ciutadans per donar suport a aquella reforma és que qui no paga impostos no mereix els serveix bàsics. El del PP era més o menys el mateix: per a estalviar. Ara els que van dur a terme la reforma, per pragmatisme, decideixen que els “sense papers” puguin ser atesos als CAP. Els de l’Albert Rivera no sé que faran, el que em queda clar és que en temes cabdals, tots dos cauen més cap a la dreta. La diferència, els conservadors del PP no se n’amaguen. No sóc gaire partidari de la saviesa popular, però a vegades “más vale malo conocido que bueno por conocer”.

Anuncios

Sobre el abuso de las tragedias.

Hoy estaba comiendo en el bar una paella buenísima. Todos los presentes estábamos hablando mientras comíamos o esperábamos la comida, así que la televisión estaba encendida pero muda. Estaba terminando el programa “Las mañanas de cuatro” presentado por Jesús Cintora, y gracias a que la televisión estaba en “mute”, no se oían los berridos habituales de la tertúlia. Después de unos anuncios empezaba la cabezera de “Noticias Cuatro”, y la primera imagen era una fotografía del co-piloto del lamentablemente célebre avión de Germanwings al lado del Golden Gate Bridge de San Francisco, con las siguientes cuatro palabras como titular “El copiloto estrelló el avión”. Al llegar a casa he ido a la web de Cuatro para poder escuchar lo que decía la presentadora. Esperaba, ilusamente, que dijera “según el fiscal que investiga el caso” o “es la hipótesis más plausible según la fiscalía marsellesa”. No ha sido el caso. Las palabras han sido “así lo asegura el fiscal del caso”. Lo podeís ver aquí. Esperaba que lo dijera porqué una media hora antes, mientras esperaba a que mi madre terminara de hablar por teléfono para poder ir a comer, llegué a través de un link que algún contacto puso en facebook a una notícia de la británica BBC. Aquí la tenéis. Si la vais leyendo llegaréis a un punto que dice:

He added: “The most plausible interpretation is that the co-pilot through a voluntary act had refused to open the cabin door to let the captain in. He pushed the button to trigger the aircraft to lose altitude. He operated this button for a reason we don’t know yet, but it appears that the reason was to destroy this plane.”

Se refieren al fiscal de Marsella que invetiga el caso, Brice Robin, el cual, a su vez, hablaba en referencia al informe que los péritos han hecho analizando el audio de la caja negra encargada de registrar todo lo que se dice en cabina. El fiscal claramente dice “la interpretación más plausible” y también “operó ése botón por una razon que todavía no conocemos, pero parece ser que la razón era destuir el avión“. Las cajas negras, que son naranjas y van dos en cada avión, registran una las conversaciones que suceden en cabina y la otra todos los parámetros telemáticos del avión tales como altura, rumbo, velocidad, y un sin fin más que desconozco. A través de un analisis de la información que estas registran puede deducirse lo sucedido. Noticias Cuatro ha sido la gota que colma el vaso. Llevamos  desde el martes con noticieros que, prácticamente sólo hablan del avión. No me malinterpretéis, todos tenemos derecho a estar informados sobre lo que ha sucedido, y a todos tenemos interés en saber por qué han muerto esas 150 personas, incluyendo dos bebes y otros niños. Pero entre ayer y antes de ayer, entre programas de noticias y las tertúlias previas sobre actualidad, no han aportado prácticamente nada nuevo, dándole vueltas y más vueltas, con recreaciones por ordenador, imágenes de los familiares corriendo por el Aeroport del Prat, etc. Suceder han sucedido muchas más cosas en estos días. No digo que el avión estrellado no sea importante, pero si no hay nada nuevo que aportar, no hace falta darle más vueltas. Lamentablemente, las televisiones se rigen por la audiencia, que es la que al fin y al cabo les da dinero a través de los anunciantes. Y a nosotros nos va el morbo. Mueren 150 personas en el sur de Francia y nos olvidamos del Estado Islámico, del Ébola, de la creciente islamofóbia en Europa, del avión derribado sobre Ucrania, de la guerra civil que ahí acontece, etc. Somos libres de querer informarnos de lo que nos plazca, y hay tal pluralidad de medios que quien no se informa del resto de noticias es porque no tiene suficiente empeño, pero no creo que esto sirva para justificar el morbo por el morbo, el dolor de las famílias y allegados de las víctimas para generar audiencias. A mi no me queda nada más que decir. Espero que nunca haya otro accidente de avión. Espero que los pilotos sigan haciendo su trabajo igual de bien que siempre, que sepan reaccionar a tiempo ante cualquier imprevisto. Pero sobretodo, espero que los familiares no tengas que pasar por más calvarios de los necesarios, que la autora de la carta mandada a eldiario.es (aquí) se equivoque. Lamentablemente, seguirá habiendo accidentes de avión, pilotos que por un motivo u otro se ven sobrepasados y familiares que les toca sufrir más de lo necesario por culpa del mal funcionamiento de las instituciones.


Algunas impresiones sobre el Estado Islámico (I)

estado_islamico_isis

El pasado dieciocho de marzo hubo un atentado en la capital tunecina, reivindicado posteriormente por el Estado Islámico. En el atentado murieron, entre muchos otros, un matrimonio de Barcelona, del cual el periódico El Mundo destacaba que eran de fuertes convicciones independentistas. No sé si ésta información realmente aportaba algo a la noticia, pero ellos, por supuesto, son libres de publicar lo que quieran. Más información, sobre el atentado, aquí.

Simplificando mucho: al menos tres sujetos, uniformados pero con fusiles no reglamentarios, intentaron entrar en el Parlamento mientras allí debatían una nueva ley antiterrorista; la seguridad del Parlamento se dio cuenta que los fusiles no eran los reglamentarios, se desató un tiroteo, y los asaltantes huyeron hacia el cercano Museo del Bardo, disparando a los pasajeros de un autocar lleno de turistas y atrincherándose en dicho museo. Tras un tiroteo, el escape de los rehenes, dos asaltantes abatidos y cuatro más detenidos, el Estado Islámico asumió el ataque como propio al día siguiente. Hasta aquí nada nuevo, lo hemos visto todos en las noticias y, por supuesto, lamentamos todas las muertes.

Pero el Estado Islámico es algo nuevo que nos ha cogido a todos por sorpresa. Poco parece saberse de ellos, pero intentaré aclarar algunas cosas basándome en dos libros recientes ISIS, el retorno de la yihad, del periodista irlandés Patrick Cockburn, y El fénix islamista dela experta en la financiación del terrorismo Loretta Napoleoni. Los libros tratan del mismo tema, el Estado Islámico, pero desde diferentes ópticas y con estilos muy diferentes. El libro de Cockburn es una recopilación de artículos periodísticos de su autoría, ordenados según temática, en la que a veces parece repetirse información (datos tales como víctimas o efectivos, nada molesto). El libro de Napoleoni, más estructurado, es un análisis sobre éste nuevo engendro del próximo oriente, desde los orígenes de sus líderes a su financiación y su forma de actuar.

Empecemos por el nombre. No siempre se han llamado Estado Islámico. En origen formaban parte de Tawhid al Yihad, luego se transformó en Estado Islámico de Irak y después pasó a formar parte de Al Qaeda en Irak. Es en 2010, cuando el actual líder Abu Bakr al Bagdadí asume el poder de la organización, que ésta recupera su anterior nombre de Estado Islámico de Irak, y es en 2013, tras una fusión con una sección del grupo yihadista sirio afiliado a Al Qaeda Jabhat al Nusra que la organización pasa a llamarse Estado Islámico de Irak y Levante. Desde la proclamación del califato, han regresado a la denominación Estado Islámico. Todo esto para ilustrar que no surgen de la nada. Sus orígenes pueden trazarse unos 10 años atrás, en la insurgencia iraquí contra la coalición internacional liderada por los Estados Unidos que llevó a cabo la invasión de 2003 para derrocar a Saddam Hussein con el pretexto de que éste poseía armas de destrucción masiva.

Es fácil pensar que son la nueva Al Qaeda. Han luchado juntos, son yihadistas, fundamentalistas islámicos sunnitas, que odian (casi) todo lo relacionado con occidente. Pero el nombre nos da una pista de una de las principales distinciones. Al Qaeda (más o menos traducido como la base en árabe) era una red de pequeñas células terroristas, esparcidas por el mundo, con un objetivo común: la destrucción de occidente y, ya más lejanamente, la proclamación del regreso del califato. El principal objetivo de la organización de Bin Laden era Estados Unidos y el occidente que representa. Para el Estado Islámico las cosas son bien distintas.

El nombre ya deja claro que no son (o no quieren ser) una organización terrorista más. Ellos quieren la creación de un Estado nacional, una suerte de Israel, pero para los musulmanes sunitas, un califato. Si bien han hecho llamamientos para que lobos solitarios realicen atentados contra ciudadanos y Estados occidentales, sus enemigos están en la región de Oriente Próximo, y no son otros que los Estados que allí existen, cualquier rama del islam que no sea la sunní –con especial odio hacia los chiís- así como otras religiones. El razonamiento es el siguiente: según sus interpretaciones del sagrado Corán (si alguien lo ha estudiado que me corrija) no puede disociarse el poder político del religioso, y por tanto, el jefe del estado y del gobierno no puede ser una figura secular, como bien pueda ser un dictador o un presidente. Los miembros del Estado Islámico los consideran apóstatas, al igual que a los chiís, que dentro del islam, como en otras religiones, es algo bastante grave.

Hasta aquí algunos apuntes básicos. La cosa seguirá en el próximo artículo.